Descripción
🌿 La floriografía victoriana, era una forma de decir lo que no podía decirse en voz alta.
En el siglo XIX, cuando las normas sociales volvieron la emoción algo discreto y contenido, las flores comenzaron a funcionar como un lenguaje secreto. Cada especie guardaba un significado: afecto, deseo, nostalgia, amistad, duelo o promesas silenciosas.
Los bouquets no se componía solo por belleza, sino por intención.
Se regalaban flores como quien envía una carta cifrada: un mensaje delicado, escondido entre los pétalos y hojas.
🤫 Grabados en linóleo impreso con tintas vegetales.
De la serie: Impresiones botánicas
Medida: 25.5 x 40 cm
Piezas únicas.










Valoraciones
No hay valoraciones aún.